Adhesión a la corriente constructiva del aprendizaje.
Adhesión a la metodología de Taller en todas las asignaturas.
Adhesión a los criterios de evaluación como proceso permanente y participativo entre todos los actores.
Selección de contenidos supeditada anualmente al diagnóstico grupal y a cada cohorte en particular, estableciendo continuidad de procesos grupales.
Adhesión a la idea de que el objetivo fundamental de nuestro trabajo es la formación de Educadores, promoviendo su desarrollo como personas comprometidas con la realidad y concientes de su posibilidad de transformarla.
Revisión permanente de la organización curricular.
Integración realmente comprometida del cuerpo de profesores en un proyecto común, en función de estos principios.